Según los expertos que siguen las tendencias en la construcción de escuelas, los sistemas de educación están dándose cuenta de las ventajas de “volverse verdes” cuando construyen nuevas escuelas. Aunque los costos iniciales son mayores, esta inversión se ha visto recompensada a través de la reducción de costos mensuales de energía que pagan las escuelas. Otro beneficio importante (y frecuentemente inesperado) ha sido el mejoramiento del rendimiento académico de los estudiantes que resulta de la creación de un ambiente escolar más saludable, productivo y cómodo.

Existen muchos niveles de “verde,” y cada edificio ecológico puede tener un distinto grado de eficiencia energética. El U.S. Green Building Council (USGBC-Consejo de Construcción Ecológica de los Estados Unidos) tiene su propia medida, la certificación de Leadership in Energy and Environmental Design (LEED-Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental), la cual mide el diseño, la construcción, y la operación de los edificios ecológicos. Hasta la fecha, se ha dado el certificado LEED–que tiene tres niveles: Bronce, Plata y Oro–a 55 escuelas en todo el país. Sin embargo, al momento de publicación de este artículo, otras 370 escuelas estaban esperando su certificado.

También hay un certificado especial para las escuelas verdes, el cual toma en cuenta los acuerdos de uso que permiten que otros grupos utilicen las instalaciones y que sigue requisitos más estrictos para ciertos elementos, como el tener estándares acústicos mínimos.

Según Deane Evans, un profesor de investigación y director ejecutivo del Center for Architecture and Building Science Research (Centro para la Investigación en Ciencias de Arquitectura y Construcción) del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey, una escuela ecológica de buen desempeño tiene “ambientes saludables, productivos y cómodos para los estudiantes y los maestros que proveen altos niveles de comodidad acústica, térmica y visual.”

Los elementos de las escuelas verdes incluyen ventanas y claraboyas que permiten la entrada de mucha luz natural; instalaciones seguras y económicas que utilizan productos y sistemas duraderos; materiales que han sido escogidos a través de un análisis de los costos de su ciclo vital, en vez de la selección de materiales considerando solamente su precio inicial ; y disponibilidad de las instalaciones a otros grupos comunitarios fuera de las horas de funcionamiento de la escuela. (También se estimula la participación de la comunidad durante el diseño de la escuela.)

Muchos estados y sistemas escolares ya están incorporando las pautas LEED en el diseño de futuras escuelas. Por ejemplo, en septiembre el School Facility Fund (Fondo para las Instalaciones Escolares) de Ohio estableció un requisito que todas las escuelas nuevas y las renovaciones grandes del estado tienen que recibir un certificado de Plata de LEED, y dedicó $1.4 billones en fondos estadales para ayudar con los costos. El plan creará al menos 250 nuevas escuelas ecológicas en Ohio en los próximos dos años.

En California, 23 distritos escolares, incluyendo los de San Francisco y San Diego, han prometido cumplir con los requisitos del Collaborative for High Performance Schools (CHPS-Colaboración para Escuelas de Alto Desempeño), un sistema similar al LEED. Los estados de Connecticut, Nueva York, Massachussets, Vermont, Rhode Island, Maine, Washington, y Nueva Hampshire también están utilizando procesos de evaluación/medición basados en los estándares de construcción de CHPS.

Por su parte, Pennsylvania otorga hasta $500,000 en fondos estadales a los distritos escolares para cada nuevo edificio que tiene certificación LEED.

Ejemplos de escuelas verdes

Según Dave Burns, jefe de diseño de Burns Wald Hopkins Architects, las diferencias geográficas “son fundamentales” para la construcción eficaz de escuelas ecológicas.

“El clima desértico requiere diferentes respuestas a los problemas de diseño que los edificios en los ambientes montañosos o litorales,” dice Burns. Él menciona que el aislamiento, la calefacción y la refrigeración, la sombra, y manejo del desagüe de las tormentas son algunos variables geográficos importantes para el diseño de un edificio verde.

“Uno de los principios fundamentales del diseño de edificios ecológicos es la armonía con el medio ambiente,” explica Burns.

Un buen ejemplo de esta armonía es el Erie Community Unit School District No. 1 (Distrito Escolar No. 1 de la Comunidad de Erie) en Erie, Illinois, una ciudad conocida por su terreno plano que produce vientos muy fuertes. Este distrito escolar utiliza una turbina eólica de 1.2 megavatios y una torre eólica tubular de Johnson Controls Inc. para proveer energía a las escuelas primarias, intermedias y secundarias y a una instalación anexa a la escuela secundaria.

“Nos gusta decir que hemos lanzado nuestro futuro al viento,” dijo Superintendente Mike Ryan. “Esperamos que esto siga siendo un elemento básico en la provisión de energía a nuestro distrito por los próximos 25 a 30 años.”

Con la turbina, cuyo costo fue $3.5 millones, se espera que el distrito pueda comprar hasta el 87 por ciento menos energía eléctrica, lo cual en 30 años resultará en el ahorro de casi $5.5 millones en gastos en energía. También se anticipa ganar otros $3 millones o más en ingresos provenientes de la venta del exceso de energía a proveedores de energía locales para uso en la red de distribución de electricidad de Commonwealth Edison.

Erie hizo un estudio de la viabilidad del proyecto y después financió la turbina en parte con una subvención para la energía no-contaminante del Illinois Clean Energy Community Foundation (Fundación de Energía No-Contaminante de Illinois) de $720,000.

Burns diseñó la escuela primaria Davidson ubicada en el Distrito Escolar Unificado de Tuscon, Arizona, un estado árido, la cual requirió otras consideraciones.

Todas las aulas se abren al exterior del edificio y tienen triforios grandes (ventanas altas) que permiten que mucha luz entre a las salas. Las paredes de los lados del sur y del oeste del edificio tienen un tratamiento especial (glazing) que protege contra el sol caliente, y todas las claraboyas dan al norte para dejar que la luz entre a las salas, dando suficiente luz natural durante el día y minimizando la necesidad de tener luces artificiales.

Los acondicionadores de aire ubicados en el techo son energéticamente eficientes y tienen una unidad de recuperación de energía que disminuye su trabajo. En el invierno la unidad capta el aire caliente que circula en el sistema para pre-calentar el aire frío de afuera; en el verano la unidad capta el aire fresco para pre-refrigerar el aire caliente de afuera.

Estos elementos ahorran casi el 25 por ciento de los costos anuales de energía que un edificio del mismo tamaño típicamente pagaría.

La escuela primaria Great Seneca Creek, parte del sistema de educación pública del condado de Montgomery en Maryland, recibió la certificación de Oro de LEED. El condado de Montgomery aprobó legislación que requiere que todos los edificios públicos obtengan el certificado de LEED.

El sistema de calefacción y refrigeración de Great Seneca Creek aprovecha la temperatura natural del centro de la Tierra, que se mantiene constantemente a 58 grados Fahrenheit. La escuela tiene 120 diferentes tipos de cañería que bajan 520 pies por debajo de la superficie de los campos deportivos.

En el invierno, una solución de agua circula por el serpentino sistema de tuberías agarrando el calor de la tierra y llevándolo a una bomba de calefacción dentro del edificio. Ese calor concentra la energía térmica de la tierra para luego ser transferida al aire que circula por los conductos para llenar el edificio.

En el verano, el sistema extrae el aire caliente del interior del edificio y lo transfiere a la tierra a través de las mismas tuberías. El sistema geotérmico también aprovecha parte del calor que se extrae del interior del edificio durante el verano para convertirlo en agua caliente que la escuela consume sin costo.

La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) ha demostrado que los sistemas geotérmicos pueden ser hasta 75 por ciento más eficientes que los calentadores de gasoil, 48 por ciento más eficientes que los de gas, y 40 más eficientes que las bombas de calefacción de aire.

Otras características “verdes” que la escuela tiene son inodoros con cisternas de doble funcionamiento, los cuales ahorran un 43 por ciento más de agua que los tradicionales porque permiten a las personas escoger entre dos opciones: poca o mucha agua. Y las paredes que dividen los inodoros en los baños están hechas de plástico reciclado.

“También tomamos en cuenta la iluminación. El edificio se ilumina con luz natural porque las aulas dan al este para aprovechar la luz del día, mientras las instalaciones para las actividades deportivas que se hacen en la tarde dan al oeste,” dijo Gregory S. Edmundson, el director de la escuela.

Beneficios: Esperados … e imprevistos

“A veces no es bueno ser el primero en hacer algo. Todo el mundo tiene dudas–incluso yo,” dijo Ryan, el Superintendente de Erie. “A veces es difícil convencerlos. Requiere mucho trabajo.”

John Weekes, un arquitecto miembro del Committee on Architecture for Education (Comité para la Arquitectura para la Educación) del American Institute of Architects (AIA-Instituto Americano de Arquitectos), está de acuerdo. “El obstáculo más grande que uno enfrenta es la percepción de que todo esto es una moda pasajera que cuesta demasiado,” él dice. “Lo que la gente tiene que entender es que si está bien diseñado, no debe costar mucho. Aunque cada estado tiene algunas reglas y regulaciones que podrían obstaculizar la certificación de LEED, tales como el número de ventanas que una escuela puede tener, . . . el financiamiento del estado puede ayudar con el diseño que cumple con los requisitos de LEED.”

Según sus partidarios, aunque las limitaciones fiscales y el escepticismo pueden representar retos, los beneficios de “volverse verdes” son numerosos.

Por ejemplo, aunque los costos iniciales puedan parecer caros, las escuelas ecológicas son más baratas de operar y típicamente duran más tiempo. El National Energy Assistance Directors Association (Asociación Nacional de Directores para la Asistencia a la Energía) dice que este año los servicios pagarán un promedio de 10.5 por ciento más para calentar sus edificios, ya que el precio promedio por menor del gasoil subió drásticamente el año pasado.

Building Green Schools (Construyendo Escuelas Verdes) dice que el diseño ecológico también reduce el ausentismo de los estudiantes y los maestros causado por enfermedades respiratorias u otras, disminuye los costos de energía y agua, y provee ejemplos para enseñar a los futuros líderes del mundo sobre la sostenibilidad, lo cual beneficiará a las comunidades por muchas generaciones.

Dada la reducción del ausentismo, “las notas de los estudiantes en los exámenes suben y se mejora el aprendizaje,” dice Weekes.

Según un informe reciente de la AIA, cinco estudios diferentes concluyeron que hubo una reducción promedio en asma del 38.5 por ciento en los edificios que tenían aire de mejor calidad. Los maestros también se benefician del aire puro, de la mayor comodidad y la mejor salud en las escuelas ecológicas–ellos faltan al trabajo 1.41 menos días, lo cual representa el 12 por ciento menos tiempo perdido que en las escuelas tradicionales.

En un promedio, las escuelas ecológicas consumen 33 por ciento menos energía y 32 por ciento menos agua que las escuelas convencionales. Esto significa que “volverse verdes” puede ayudar a las naciones a ser menos dependientes de fuentes de energía externas.

“La ventaja más importante es que [el diseño ecológico] enseña la responsabilidad social,” dice Edmundson. “Dando el buen ejemplo ayuda a estos estudiantes a formar un hábito de aprendizaje continuo. Tienen conciencia social. Cuando pienso que un niño de cinco años está tomando decisiones sobre la reducción de desechos, sé que todo esto vale la pena.”

Vínculos:

Build Green Schools