Los distritos escolares deben formular y probar planes de respuesta a emergencias antes de que un desastre ocurra. Este fue el enfoque de una transmisión por Internet presentada el 8 de enero por el Consortium for School Networking (Consorcio para la Interconexión Escolar).

“Se debe desarrollar un plan antes de que llegue el momento en que sea necesario seguirlo–hacerlo a las carreras no funciona,” dijo Sheryl Abshire, la coordinadora administrativa de tecnología para las Escuelas del Calcasieu Parish en Louisiana, las cuales fueron afectadas hace dos años por los huracanes Katrina y Rita. “Muchos de nosotros tenemos planes guardados, pero cuando uno hace preparativos para un desastre es necesario tener un plan actualizado conocido por todos.”

Las escuelas deben identificar las operaciones que son fundamentales para lograr su misión, ensayar escenarios para ver cómo responde el plan de emergencias, pensar con creatividad y prestar atención hasta en los detalles más pequeños porque estos pueden ser importantes durante una emergencia, dijo Abshire.

“En la mayoría de las situaciones los detalles son los que hacen toda la diferencia,” añadió ella.

Aunque muchas personas piensan que los servicios de correo electrónico son importantes para la misión de la escuela, Abshire dice que los servicios de plantilla también pertenecen a esa categoría.

“Debemos desarrollar un plan para los incidentes críticos,” dijo Hollis Stambaugh, el director del Center for Public Protection (Centro para la Protección del Público) de TriData en Arlington, Virginia. Según Stambaugh, un plan para incidentes críticos (CIP) debe identificar un centro de operaciones de emergencias desde el cual se pueda hacer coordinación de los recursos internos y externos durante un desastre. El CIP debe prepararse en conjunto con las agencias de primeros auxilios para que los educadores sepan exactamente cómo esas agencias responden en caso de una emergencia en la escuela.

“Así la gente se conoce y se crean relaciones, y esa confianza que se establece es de importancia fundamental durante una emergencia,” dijo ella.

Las escuelas también deberían hacer una evaluación de riesgos antes de empezar a escribir el CIP y esa evaluación debería abarcar ambos los desastres naturales y actos de violencia. Otro consejo: designar un grupo para evaluar la amenaza que representan los estudiantes, maestros y empleados que se comportan de una forma gravemente anormal a lo largo del tiempo.

“No estamos hablando de las personas que se visten de una forma diferente, ni de algo que pueda vulnerar los derechos civiles o la libertad de expresión de alguien; estamos hablando de un conjunto de ‘banderas rojas’ que podrían indicar serios problemas o que pudieran representar amenazas,” dijo Stambaugh.

Según ella, las escuelas deben establecer líneas de autoridad y procedimientos para hacer advertencias, alertas y evacuaciones, citando como ejemplo la tragedia en la universidad Virginia Tech en abril del 2007 [donde un estudiante asesinó a algunas personas antes de suicidarse].

“Debe haber una persona que tenga la autoridad de tomar decisiones,” dijo ella. “En Virginia Tech, por ejemplo, esas decisiones se tomaban en grupo, y [cuando finalmente] se reunió ese grupo [para tomarlas] ya era tarde para hacer las advertencias.”

Tomar decisiones sabias antes de que ocurra una crisis puede reducir el número de dificultades que las escuelas encuentran durante una verdadera emergencia.

“En Louisiana, tomamos varias decisiones estratégicas con respecto a las compras. No tuvimos problemas cuando no había mucha gasolina después de los huracanes, porque usamos un generador de gas natural para mantener en funcionamiento los sistemas esenciales,” dijo Abshire. “Y utilizamos servidores portátiles que se podría mover en caso de emergencia.”

Estandarizar equipos y servicios, así como mantener capacidades en reserva, puede ayudar a los distritos a reiniciar sus sistemas operativos rápidamente. Las escuelas también deberían procurar tener servidores capaces de procesar la mayor capacidad de información, lo cual suele requerirse durante una emergencia.

“Los servidores del Condado de San Diego estaban fallando, pero la comunidad pudo buscar información en la página Web del distrito escolar,” dijo Robert Gravina, jefe de tecnología para el Poway Unified School District (Distrito Escolar Unificado de Poway), el tercero más grande del Condado de San Diego. El año pasado Poway fue directamente afectado por los incendios forestales del Sur de California.

El tener datos “limpios,” o actualizados–incluyendo información sobre los números de contacto para los empleados–también es esencial.

“Cuando nos encontrábamos en el centro de los incendios y tuvimos que evacuar la sede del distrito escolar, la movimos a la oficina del ayuntamiento. La mudanza significó que necesitamos tener acceso a todas nuestras aplicaciones sin estar en nuestras oficinas. El poder acceder a la red a través del Internet fue crítico para nosotros,” dijo Gravina.

Establecer relaciones con el personal en las agencias de primeros auxilios ayudará a las escuelas a responder rápidamente durante una emergencia. También es importante formar asociaciones estratégicas con los vendedores.

“Las conexiones y las asociaciones que las escuelas desarrollan con el municipio y con los vendedores son importantísimas en una emergencia, cuando es preciso tener vías de comunicación y relaciones ya establecidas,” dijo Gravina. “Esto no se puede hacer en medio de un desastre–hay que hacer todo con anticipación.”

Vínculo:

Consortium for School Networking